Retiro Frecuencia Vital
Un retiro de Frecuencia Vital no es un programa lleno de actividades.
No es una terapia.
No es una formación.
No es una obligación de compartir tu vida ni explicar lo que te pasa.
Es una experiencia de liberación corporal vivida con más tiempo, más calma y más espacio.
Durante dos días, la persona puede entrar poco a poco en la experiencia, sin la presión de entenderlo todo desde el principio.
Hay personas que llegan por curiosidad.
Otras porque quieren vivir algo diferente.
Otras porque han vivido un encuentro de Frecuencia Vital y sienten que quieren profundizar.
Y otras simplemente porque necesitan alejarse unas horas del ruido diario.
Todas pueden entrar en la misma experiencia.
Porque Frecuencia Vital no está pensado solo para personas con problemas.
Está pensado para cualquier persona que quiera darle al cuerpo el espacio que necesita.
No tienes que venir con un motivo.
Puedes venir simplemente a vivirlo.
En un retiro, la experiencia tiene más recorrido.
Hay más tiempo para soltar el control.
Más tiempo para entrar en confianza.
Más tiempo para que el cuerpo encuentre su forma de expresarse.
Algunas personas vivirán movimientos intensos.
Otras vivirán una experiencia más interna.
Otras necesitarán silencio.
Otras sentirán energía, emoción o calma.
Nada de eso se fuerza.
Nada de eso se exige.
Frecuencia Vital no se entiende del todo desde fuera.
Se entiende cuando entras, te tumbas y dejas que la experiencia ocurra.